PSORIASIS Y SÍNDROME METABÓLICO ¿TIENEN RELACIÓN?

Publicado 30/10/2017 - Leído 162 veces


La psoriasis, en la actualidad, se considera una enfermedad sistémica, autoinmune, que condiciona un microambiente inflamatorio. Por su carácter sistémico, se ha observado que los pacientes con esta dermatosis tienen mayor prevalencia de comorbilidades, entre ellas el síndrome metabólico.

 

El síndrome metabólico, se caracteriza por la conjunción de diversos factores, como la hipertensión, glucosa en sangre alterada, dislipidemia (trigliceridos altos y HDL bajo) y aumento de grasa visceral, condiciones que predisponen a enfermedades cardiovasculares y diabtes tipo 2.

 

En el paciente con psoriasis grave se ha identificado el denominado síndrome metabólico, caracterizado por la asociación de estos factores que condicionan un estado proinflamatorio y protrombótico los cuales ejercen un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular.

 

Existen evidencias de que, en la psoriasis, la inflamación crónica tiene un papel patogénico en el síndrome metabólico y las comorbilidades asociadas, y su tratamiento adecuado podría contribuir a revertirlo.

El tratamiento inicial del síndrome metabólico consiste en modificaciones del estilo de vida, incluyendo cambios en la dieta y en los hábitos de ejercicio. Igualmente, el tratamiento farmacológico podría ser utilizado cuando la dieta y los ejercicios no son suficientes.

1) Dieta: Los pacientes con síndrome metabólico deben llevar un plan de alimentación equilibrado que contenga carbohidratos de lenta absorción, como el arroz, arepa, granos y tuberculos,  proteínas magras y grasas vegetales. Es decir, debe contener todos los grupos de alimentos, en cantidades adecuadas que cubran el requerimiento y mantengan un peso saludable. Entre sus limitaciones conseguimos que debemos evitar todos aquellos alimentos que contengan azúcar, papelón o miel, como jugos, refrescos, dulces, galletas, cereales, barritas, salsa tipo ketchup o BBQ, así como la comidas industrializadas, comida rápida y licor.

Por otro lado, frutas enteras, legumbres, vegetales y alimentos ricos en fibras deben tener prioridad en la dieta.

2) Actividad física: La recomendación de ejercicio mínimo es de 30 minutos al día o 150 minutos a la semana  de actividad física de intensidad moderada, como una caminada vigorosa. Con el tiempo, con el paciente adquiriendo condición física, el nivel de actividad física debe aumentar a 300 minutos semanales o una hora diaria.

El objetivo de la dieta y de la actividad física es aumentar la capacidad cardiovascular, reducir el porcentaje de grasa y aumentar la masa muscular, factores que ayudan a tratar la resistencia a la insulina, la dislipidemia y la hipertensión.

 

Estas en modificaciones del estilo de vida componen un pilar fundamental en el tratamiento del síndrome metabólico, y es por ello  que constituye una obligación del dermatólogo reconocer los elementos de esta patología y proponer al paciente con psoriasis, además del tratamiento óptimo de la psoriasis, los cambios de hábitos de vida y el tratamiento farmacológico adecuado para reducir el riesgo de morbimortalidad cardiovascular y diabetes asociados al síndrome metabólico.

 

 

Lic. Ariana del Carmen Araujo Tovar. Nutricionista – Msc Psicología

@metodocoma 

 
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